ABRAZAR A MARÍA

Retiro del mes de septiembre del P. Juan Ignacio Pacheco

Miércoles 1 de septiembre de 2021

 

Imagen foto_00000008

  

  

Mateo 20:20-28

 
"Entonces se acercó a Jesús la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, y postrándose ante Él, le pidió algo. Jesús le preguntó: «¿Qué deseas?». Ella le dijo: «Ordena que en Tu reino estos dos hijos míos se sienten uno a Tu derecha y el otro a Tu izquierda». Pero Jesús dijo: «No saben lo que piden. ¿Pueden beber la copa que Yo voy a beber?». Ellos respondieron: «Podemos». Él les dijo: «Mi copa ciertamente beberán, pero el sentarse a Mi derecha y a Mi izquierda no es Mío el concederlo, sino que es para quienes ha sido preparado por Mi Padre». Al oír esto, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, llamándolos junto a Él, dijo: «Ustedes saben que los gobernantes de los gentiles se enseñorean de ellos, y que los grandes ejercen autoridad sobre ellos. No ha de ser así entre ustedes, sino que el que entre ustedes quiera llegar a ser grande, será su servidor, y el que entre ustedes quiera ser el primero, será su siervo; así como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar Su vida en rescate por muchos».

 
El texto que nos acompaña aquí es el de los hijos de Zebedeo que quieren sentarse a la derecha y a la izquierda de Dios cuando lleguen al Reino y están dispuestos a "beber del cáliz de Cristo". Jesús les habla del servicio y de la humildad como actitudes de las que vale más la pena preocuparse que saber quién se sentará a la derecha o a la izquierda de Dios en el cielo.

 
La humildad nos ayuda a poner a Cristo al centro. Vivirla es la mejor manera de dar testimonio de Él, en el sentido de mostrar a Jesús y no a nosotros mismos. Y practicarla, alcanzarla, es fuente de esperanza de un mundo mejor
Reconocer el dolor como parte de la vida y confiar en el poder de Jesús, en su misericordia, es ser humilde... frente al dolor quizás no hay que preguntarse "¿por qué a mí...?, sino más bien "¿por qué a mí no?".

 
¿Qué nueva historia tiene que comenzar cuando termine todo esto del covid-19 o este modo tan extraño en que hemos estado viviendo?

 
Ojalá que sea una historia más humilde de lo que has sido hasta ahora... porque ha quedado demostrada nuestra fragilidad y pequeñez en este tiempo... ¡Que caigan nuestras máscaras!

 
Con todo lo que hemos vivido y pensando en este mes de septiembre, en que la Mater está tan presente con los días dedicados a Ella, meditemos cómo poder crecer en la humildad para construir y cultivar mejores relaciones personales; cómo guardar todo en nuestro corazón, como o lo hacía María, para no caer en los reclamos, quejas o juicios que no ponen en primer lugar la caridad. Crecer en la humildad para saberse prescindible, para no creernos tan poderosos como para pensar que todo depende de nosotros, nuestra estabilidad familiar, comunitaria, el buen desarrollo de una tarea o la buena gestión de nuestros equipos; tomar conciencia de nuestra fragilidad, de nuestra pequeñez, así como lo hizo la Mater... eso es humildad.

 
Ser más humildes, más empáticos con el dolor del otro, crecer en espiritualidad o valores espirituales; promover la generosidad, la gratitud, el perdón, la preocupación por el otro y no estar más preocupados por quién gana más, por el apellido, por el qué dirán o a qué lugar de moda viajar...

 
Tampoco se trata de convertirnos en "tontos graves", pero sí en poner ahora las cosas en su lugar: valorar más el vínculo real más que el virtual, humildad antes que soberbia, respeto antes que prepotencia, amor antes que violencia, solidaridad antes que individualismo. Alegría y buen humor antes que tristeza y stress; mansedumbre antes que mal genio, docilidad y amabilidad antes que tozudez y rencor.

 
"Señor, Haz de mí un instrumento de tu paz, Donde haya odio, ponga yo amor; donde haya ofensa, ponga yo perdón; donde haya discordia, ponga yo armonía; donde haya error, ponga yo verdad; donde haya duda, ponga yo fe; donde haya desesperación, ponga yo esperanza; donde haya tinieblas, ponga yo luz; donde haya tristeza, ponga yo alegría. Oh Maestro, que no busque ser consolado, sino consolar; ser comprendido, sino comprender; ser amado, sino amar. Pues dando se recibe, olvidando se encuentra, perdonando se es perdonado y muriendo se resucita a la Vida Eterna". Amén.

 
La esperanza que nos espera es aprender después de todo esto a ser más humildes y mansos de corazón; eso significará cambiar nuestro ser competitivo por un alegrarse por lo bueno de los otros, por lo bien que les va; dejar a un lado la envidia, los celos, la crítica destructiva. Humildad que es pobreza de espíritu. Humildad que es complacerse en la propia pequeñez, alegrarse por ser conocido por los demás en esa pequeñez y saberse reconocido por los demás a partir de esa fragilidad o debilidad. Humildad que es dejarse ayudar, saber que no lo puedo todo, que no se es menos fuerte porque pido ayuda...

 
¿En qué aspecto de mi vida tengo que cultivar más la mansedumbre y la humildad?

 
Este tiempo de la humildad nos ayuda a no juzgar, a ver primero lo bueno del otro y a animarlo en sus tareas y desafíos... abrirse a la riqueza del otro, no mirarlo en menos, no creer que soy mejor que él. En "La Santidad de la Vida Diaria", el P Kentenich habla de algunas pequeñas virtudes que nos permiten construir una comunidad o familia más fraterna: "ser paciente e indulgente con los errores de los demás o tratar de hacer la vista gorda o verlos con compasión, porque constituyen el dolor del otro. Flexibilidad de espíritu, no ser tan rígido; no ser envidioso y reconocer la genialidad del otro; corregir cuando es necesario; bondad de corazón; firmeza atenta para escuchar a los pesados, sin que se den cuenta del fastidio que pueden provocar; ser cortés, sin falsa amabilidad; ser cordial".

 
No pelar al pelable....

 
Abrazar al Señor para abrazar la humildad es la clave que tenemos para ver en esta crisis que vivimos una oportunidad de construir un mundo mejor, tal como sucedió después del Diluvio universal. Hacia eso apunta la esperanza de estos tiempos oscuros y difíciles. Para allá vamos de la mano de María, en este lindo mes que comienza, con la primavera en nuestra ventana, con nuevos colores y olores, con las fiestas patrias, con la peregrinación de la Virgen del Carmen, aunque sea de manera virtual, saliendo por las calles de nuestra ciudad. Un tiempo para promover la paz y la concordia, desde el cultivo de la propia humildad en nuestras vidas.

 

Les dejo un hermoso texto del Papa Francisco que nos servirá para meditar sobre cómo dejar entrar la luz de la primavera de Dios a nuestros corazones que comienzan a levantarse nuevamente en este tiempo de incertidumbres.

 
"Los maestros espirituales describen la experiencia de la fe como una continua alternancia de tiempos de consuelo y de desolación; tiempos en los que todo es fácil, mientras que otros están marcados por una gran pesadez. Muchas veces, cuando encontramos un amigo, decimos: "¿Cómo estás?" - "Hoy estoy bajón". Muchas veces estamos "decaídos", es decir, no tenemos sentimientos, no tenemos consolaciones, no podemos más. Son esos días grises... ¡y hay tantos en la vida! Pero el peligro es "tener" un corazón gris: cuando este "estar decaído" llega al corazón y lo enferma... y hay personas que viven con el corazón gris. Esto es terrible: ¡no se puede rezar, no se puede sentir consuelo con el corazón gris!

 
Para que entre la luz del Señor, la luz de la primavera de Dios, el corazón debe estar abierto y luminoso. Pero entonces, ¿qué debemos hacer en esta sucesión de entusiasmos y desalientos? Hay que aprender a caminar siempre. El verdadero progreso de la vida espiritual no consiste en multiplicar los éxtasis, sino en ser capaces de perseverar en los tiempos difíciles: camina, camina, camina... Y si estás cansado, detente un rato y vuelve a caminar. Pero con perseverancia.

 
Recordemos la parábola de San Francisco sobre la perfecta alegría: no es en las infinitas fortunas llovidas del Cielo donde se mide la capacidad de un fraile, sino en caminar con constancia, incluso cuando no se es reconocido, incluso cuando se es maltratado, incluso cuando todo ha perdido el sabor de sus comienzos... Debemos aprender a decir entonces: "aunque Tú, mi Dios, parezcas hacer todo lo posible para que deje de creer en Ti, yo sigo rezándote". ¡Los creyentes nunca apagan la oración!... aunque nuestra oración a veces pueda parecerse a la de Job, que no acepta que Dios le trate injustamente... Muchas veces, protestar ante Dios es también una forma de rezar, porque así sucede también entre padres e hijos en la familia natural... muchas veces el hijo se enfada con su padre, porque es una manera de relacionarse con él. 

 
Sabemos que al final, al término de este tiempo de desolación, en el que hemos elevado al cielo muchos gritos mudos y también muchos "¿por qués?", Dios nos responderá. No olvidemos la oración del "¿por qué?": es la oración que hacen los niños cuando empiezan a no comprender las cosas, y los psicólogos la llaman "la edad del por qué", porque el niño pregunta a su padre: "Papá, ¿por qué esto...? Papá, ¿por qué esto otro...? Papá, ¿por qué...?". Pero estemos atentos: el niño no escucha la respuesta del papá, no está interesado en eso. El papá comienza a responder y él sale con otro por qué. Sólo quiere atraer la mirada de su padre hacia él; y cuando nos enfadamos un poco con Dios y empezamos a decir los "por qué", estamos atrayendo el corazón de nuestro Padre hacia nuestra miseria, hacia nuestra dificultad, hacia nuestra vida".

 

 


ENCUENTRO CIEES

ENCUENTRO CIEES

Jueves 23 de agosto, 08:30 h · Inscríbete para recibir el link de Zoom

"EN MODO CENÁCULO PARA LA ACCIÓN" · TERCER ENCUENTRO

Lunes 27 de septiembre, 19:30 hrs.

TRANSMISIÓN DE MISAS DIARIAS

TRANSMISIÓN DE MISAS DIARIAS

Desde nuestros Santuarios en Chile y el Santuario Original en Alemania

DEPOSITA TU CAPITAL DE GRACIAS EN EL SANTUARIO ORIGINAL

DEPOSITA TU CAPITAL DE GRACIAS EN EL SANTUARIO ORIGINAL

En este capitalario on-line disponible para todos

REFLEXIÓN PARA EL 2021 · SCHOENSTATT CHILE

REFLEXIÓN PARA EL 2021 · SCHOENSTATT CHILE

"Con María, alegres en la esperanza y seguros de la victoria, hacia los más nuevos tiempos"

SCHOENSTATT VIVO

SCHOENSTATT VIVO

Una fuente extraordinaria de material para y sobre Schoenstatt

SCHOENSTATT INTERNACIONAL

SCHOENSTATT INTERNACIONAL

Conectados con los Hermanos de Alianza en el Mundo entero

SANTUARIO ORIGINAL DE SCHOENSTATT EN ALEMANIA

SANTUARIO ORIGINAL DE SCHOENSTATT EN ALEMANIA

Schoenstatt – un lugar, una espiritualidad, una familia

SALUDOS SOLIDARIOS Y CORONAS DE CONDOLENCIAS DE MARÍA AYUDA

SALUDOS SOLIDARIOS Y CORONAS DE CONDOLENCIAS DE MARÍA AYUDA

Te invitamos a cooperar con los niños, niñas y adolescentes para darles un buen presente y asegurarles un mejor futuro.

PREVENCIÓN DE ABUSOS

PREVENCIÓN DE ABUSOS

Instituto de los Padres de Schoenstatt en Chile