Balance del Año

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Es el momento del balance, de mirar cuánto hemos hecho por construir en nuestra realidad profesional y laboral un nuevo orden social. Ver también qué vamos a realizar para que durante este año de la misión, demos un paso más en la construcción de lo que el Padre nos pide. Así, en el momento del retiro anual, no sólo veamos lo que debemos corregir, sino también el cómo ser mejores instrumentos para la misión que el P. Kentenich nos legó.

| Rafael Mascayano Rafael Mascayano

Ésta es una época en que las distintas empresas comienzan a confeccionar los balances de ellas. Ver la relación entre los activos y pasivos, ingresos y egresos, para darse cuenta de qué utilidades (o no) obtuvo el año que pasó.

A la vez, ese resultado será el insumo con lo cual se trabajará el presupuesto del año siguiente.

Claro está, que un buen presupuesto integra aquellos aspectos en los cuales se desea invertir para que la empresa tenga futuro y proyección.

Dentro del Movimiento existen las 4 R: Rezar juntos; Reencantamiento semanal; Revisión mensual; y Retiro anual. Y por lo tanto, ya estamos en la línea del balance personal y/o matrimonial.

Mirar el año 2012, cuáles fueron los anhelos, propósitos que nos hicimos, responde a la pregunta ¿en que quisimos invertir para este año? ¿Qué metas nos propusimos para re encantar mi ideal personal y/o matrimonial? ¿Qué aspectos de mi I. P. me propuse a nivel laboral?

Sí, a veces tenemos mucha claridad de lo que tenemos que hacer a nivel personal y matrimonial, sin embargo olvidamos qué sello vamos a colocar a nivel profesional. Tenemos claridad de que somos personas que trabajamos, pero no que allí tenemos el desafío de construir también el nuevo orden social, en lo propio de ese trabajo. Y no se trata de colocar una imagen de la Virgen o que se rece el Mes de María (que bien puede ser), sino de cómo las relaciones de trabajo son de acuerdo al Evangelio y a los criterios del P. Kentenich.

¿Cómo están las relaciones laborales? ¿Me preocupo realmente de saludar a todos los de mi oficina, partiendo por la persona que está en recepción y aquella que hace el aseo? ¿Qué me distingue de otro trabajador común y corriente?

He estado en oficinas de schoenstattianos y cuando llegan pasan directo a su oficina y no saludan a nadie. ¿De qué vínculos se están haciendo cargo?

U otros que tratan despectivamente a sus trabajadores, ¿qué mundo están construyendo allí? Cargo las tintas hacia lo negativo, dado que hay muchos más que sí tienen esta preocupación, pero nos muestra que hay mucho que construir en nuestra realidad laboral.

Y en los colegios... hablamos de pedagogía de confianza, pero muchas veces el clima laboral que reina es el de desconfianza. Los sistemas de evaluación y de disciplina, están basados en la sospecha y la posibilidad del engaño. Los reglamentos de disciplina o normas de convivencia, están cargados de sanciones ante posibles errores, pero ausentes de reconocimiento a las actitudes positivas y de crecimiento personal.

Desmentimos con nuestra actitud cotidiana, lo que colocamos en el papel o declaramos verbalmente en prédicas cargadas de emotividad, que después no son llevadas a la práctica cotidiana.

Es el momento del balance, de mirar cuánto hemos hecho por construir en nuestra realidad profesional y laboral, este nuevo orden social. Ver también qué vamos a realizar para que durante este año de la misión, demos un paso más en la construcción de lo que el Padre nos pide. Así, en el momento del retiro anual, no solo veamos lo que debemos corregir, sino también el cómo ser mejores instrumentos para la misión que el P. Kentenich nos legó.

 

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